Desde mañana jueves y hasta el viernes, en la ciudad de Paipa, en Boyacá, la plana mayor del uribismo, incluidos sus senadores y representantes, se encerrarán para analizar la situación del país, en general, y la del uribismo, en particular, tras el escándalo que compromete a la campaña del presidente, Iván Duque, con la supuesta compra de votos, que ya fue bautizado como la ñeñepolítica.

Aunque el presidente Duque y el expresidente Uribe han afirmado que están tranquilos porque no tienen rabo de paja y porque ellos siempre han obrado con pulcritud, varios congresistas le contaron a un agente de esta sección que en el Centro Democrático sí están preocupados por el alcance que pueda tener la ñeñepolítica, máxime cuando todos los días salen a la luz pública más videos y fotos de prestantes figuras del uribismo con el asesinado en mayo de 2019, Ñeñe Hernández.

Con toda seguridad, tras los retiros espirituales de Paipa, el Centro Democrático saldrá con una estrategia para contrarrestar lo que en ese partido consideran un montaje de la izquierda y de medios de comunicación contra el uribismo.

Porque todo el mundo, antes, quería tomarse fotos con el Ñeñe; ahora, todos niegan haberlo frecuentado. El problema es de la ñ: el Ñoño, el Ñango, el Ñaque, el Ñato y ahora, el Ñeñe.