Un buen ministro se puede caer por su humor huraño, a pesar de que su gestión sea buena.

Así quedó confirmado hoy en una reunión que el nuevo ministro de Agricultura, Rodolfo Zea, sostuvo con los representantes de la Comisión Quinta de la Cámara. Ellos comentaron que el exministro Andrés Valencia tuvo una mala relación con el Congreso: no se reunía con las comisiones encargadas de los temas agrarios e incluso no recibía ni siquiera a los congresistas del partido de Gobierno. Por eso, le pidieron al nuevo jefe de la cartera de Agricultura, Rodolfo Zea, que no cometa los mismos errores.

Los parlamentarios Nicolás Echeverry, José Caicedo, Edwin Ballesteros, Ciro Fernández y Franklin Lozano, entre otros, le plantearon las inquietudes del sector agrario al nuevo ministro. Pidieron dar prioridad a los proyectos ambientales, lecheros, paneleros y bananeros, a la reactivación del empleo rural —una de las grandes deudas del país— y a la formalización de millones de trabajadores del campo que hoy no cuentan con seguridad social y tienen bajos salarios.

Y la reunión terminó con abrazos, con sonrisas. ¿Quieren ver la prueba?

Yupi, yupi, deli, deli, ¡faltó que bailaran! No olviden que Zea es monteriano.