El Sinn Féin, que significa «nosotros mismos» en irlandés, fue el movimiento político del ejército revolucionario irlandés (IRA), que nació en 1905 y cuyo objetivo era reunificar políticamente a Irlanda. El IRA realizaba atentados terroristas para conseguir que la mayoría protestante y promonárquica reconociera los derechos de los católicos irlandeses.

El Sinn Féin saltó a la fama por la crueldad de sus atentados y porque en 1981 los prisioneros políticos del IRA iniciaron una huelga de hambre para protestar por el duro régimen de prisión que había ordenado contra ellos la entonces primera ministra Margaret Thatcher. Once de los prisioneros murieron, entre ellos Bobby Sands; él era el más famoso porque estando en prisión fue elegido miembro del Parlamento. Su muerte fue repudiada por el mundo entero, que criticó a la señora Thatcher porque no cedió a ninguna de las exigencias del IRA ni del Sinn Féin.

Pues bien, dos líderes políticos del Sinn Féin le escribieron este breve pero sentido mensaje a Jesús Santrich, el exguerrillero de las Farc que cumple hoy 37 días en huelga de hambre. Los irlandeses Paul Maskey, miembro del Parlamento inglés, y Conor Murphy, diputado de la Asamblea Legislativa de Irlanda del Norte, expresan su «gran preocupación» por la salud de Santrich; señalan que se unen a otras voces de la comunidad internacional para pedirle que reconsidere su decisión de seguir en huelga de hambre. «Respetamos y reconocemos sus esfuerzos como un arquitecto clave del proceso de paz en Colombia», dicen los irlandeses. Aseguran que conocen los conceptos de expertos jurídicos que están objetando la calidad de las pruebas aportadas en contra de Santrich. Dicen que acogen con beneplácito la declaración de la oficina de la ONU en Colombia dejando la competencia del caso en la Justicia Especial para la Paz. El mensaje a Santrich termina diciendo: «En solidaridad, le exhortamos a suspender sus acciones de huelga de hambre y dar tiempo para que estos esfuerzos diplomáticos sigan su curso».

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Santrich les ha dicho a quienes lo han visitado en la casa de la Fundación Caminos de Libertad que sigue pensando en qué decisión tomar. Mi opinión personal es que la muerte no es ninguna buena decisión.