¿Quién habría imaginado al expresidente Uribe aceptando una petición del senador Antanas Mockus para someterse a un ejercicio pedagógico sobre la confianza? Ocurrió anoche, en la plenaria del Senado.

En medio de una fuerte discusión sobre curules para las víctimas del conflicto, el senador Mockus hizo gala de sus dotes de profesor: cogió de conejillo de indias al expresidente Álvaro Uribe para hacer un taller sobre confianza en el otro e invitó al ejercicio a un contradictor de Uribe, el senador de izquierda Alberto Castilla. Las imágenes hablan por sí solas.

Definitivamente, ¡no hay como Antanas! Haber convertido al expresidente y senador Uribe, habitualmente adusto, solemne y formal, en un sonriente y juguetón compañero es una proeza absolutamente milagrosa. Uribe pasó de […] a […].