La guerra comercial entre EUA y China que desató el presidente Trump al imponer altos impuestos a la importación de acero procedente de China dejó a los chinos encartados con 500 millones de toneladas de acero.

Obviamente, la prioridad china es venderlas a como dé lugar. A pesar de que Colombia elevó el arancel un 46 % al acero chino, ese producto está entrando al país sin pagar un solo peso de impuestos, ni arancel, ni nada.

Los chinos están aprovechando algunos vacíos que hay en las normas: entra cortado y se declara como galvalume, que es un producto derivado del acero.

La situación es tan complicada que las dos grandes productoras de acero en el país, Acesco y Corpacero, pidieron al Ministerio de Comercio que imponga medidas para evitar que los chinos hagan trampa a los aranceles.

No crean que «cuento chino» es un engaño, un embuste; «cuento chino» es una mentira disimulada ingeniosa… ¡como la del acero!