Esta semana, el ministro de Salud, Fernando Ruiz, reportó lo que llamó «un inesperado aumento» en el número de pacientes en cuidados intensivos en Bogotá.

Sin embargo, al verificar la ocupación que reportan las clínicas y los hospitales de la ciudad, se encuentra que dicha ocupación ha disminuido en los últimos dos meses, al pasar de más del 88 % en julio, al 60 % esta semana. Los directores de clínicas y hospitales coinciden en que hubo un descenso significativo y que la situación más crítica ya se superó.

Entonces, ¿por qué el ministro de Salud dijo lo contrario, al lado del presidente, en el programa de televisión? Al parecer, en el Gobierno nacional se tenía previsto que las recientes manifestaciones y protestas generarían de nuevo un aumento de los contagios con una consecuente mayor ocupación de las UCI, pero no ocurrió así.

Cuidado, ministro querido, porque lo peor que le puede pasar es que la gente deje de creerle.