Un nuevo modelo empresarial, llamado beneficio de interés colectivo (BIC), puede ser adoptado por cualquier tipo de empresa, sin importar el sector, la región o el tamaño. Se premia, por ejemplo, la distribución de acciones de la empresa entre los trabajadores. El Gobierno puso a disposición de las sociedades una serie de beneficios para las empresas que son exitosas no solamente a nivel económico, sino también responsables con la sociedad, con los trabajadores y el medioambiente; tendrán beneficios adicionales como una línea especial de crédito llamada «mipymes competitivas», con un cupo aproximado de $ 300.000 millones. Tendrán tarifas preferenciales en servicios de propiedad industrial, beneficio tributario por distribución de acciones entre empleados.

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Ojalá convertir a los trabajadores en accionistas sea un propósito que acojan todas las compañías.