Crece la alerta por el bajo nivel de los embalses que surten a Bogotá y Cundinamarca.

Aguaceros y tempestades como las que golpearon ayer y hoy a Bogotá no llegan a los embalses. Por ejemplo, la Regadera está en el 23 % de su capacidad y ya hay racionamiento en Usme; Tominé está en el 35 %; el Sisga, en el 43 %, y el Neusa, en el 44 %.

Según la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, hay un déficit acumulado del 64 % de lluvias, lo que ha impactado las reservas hídricas que surten a Bogotá.

Y para rematar, a mediados de diciembre comienza la primera temporada seca, por lo que las autoridades ambientales hacen un llamado a los ciudadanos para que hagan uso racional del agua.