Hace ya dos semanas, la Corte Suprema le pidió a la Fiscalía que investigara a los llamados magistrados eternos de la Judicatura, Julia Emma Garzón y Pedro Sanabria.

En un durísimo pronunciamiento, la Corte advirtió que tanto Garzón como Sanabria terminaron sus periodos en 2016 y que son unos simples ciudadanos que no pueden ejercer como magistrados de la Sala Disciplinaria de la Judicatura, sala que tiene sus días contados.

El hecho que disparó las alarmas en la Corte Suprema fue una tutela de esa sala de la Judicatura en la que se ordenó la devolución de bienes de los hermanos conocidos como Los Mellizos, uno de los cuales murió en 2008 durante un enfrentamiento con la policía.

¿Saben qué ha pasado? Nada, de nada, de nada. En la Fiscalía, después de dos semanas, ni siquiera se le ha asignado un fiscal a la solicitud de la Corte Suprema. Una fuente de la Fiscalía que fue consultada y que está al tanto del tema explicó lo siguiente: «Dicen que el caso lo tiene el CTI, pero en el CTI está pendiente de asignación para los fiscales ante la Corte».

Y si eso es lo que pasa con una solicitud elevada por la Corte Suprema, ¡imagínense!, ¡pobres nosotros los cristianos!