El Ministerio de Cultura destinó para la construcción del Museo de Arte Moderno de Barranquilla la suma de $ 11.874 millones. El Ministerio de Cultura suscribió un convenio con Findeter; este, a su vez, suscribió otro convenio con la Corporación Parque Cultural del Caribe para construirlo. Actualmente, el proyecto se encuentra paralizado, pese a que durante la firma del segundo contrato, en mayo de 2015, el Ministerio de Cultura y el entonces presidente de Findeter, Luis Fernando Arboleda, anunciaron que las obras se iniciarían en dos meses y tendrían un tiempo de ejecución de ocho meses, es decir, se entregaría a comienzos de 2016. Sin embargo, han transcurrido cuatro años del plazo prometido para la entrega y el citado «museo» hoy está convertido en un elefante blanco… o podría decirse gris, porque la obra quedó a medias.

Paradójicamente, en esa inmensa mole inconclusa, el procurador general de la nación, Fernando Carrillo, presentó en Barranquilla, en la mañana del 11 de diciembre pasado, su proyecto llamado Corruptón. En ese mismo lugar, el procurador anunció la apertura de una indagación preliminar contra funcionarios por determinar del Ministerio de Cultura y la Financiera de Desarrollo Territorial (Findeter) por presuntas irregularidades en la construcción del museo y hasta este momento, ni museo ni resultados de los entes de control alrededor de qué ha pasado con este gigante de concreto.

Como que don Corruptón se quedó dormidito. ¡Procurador querido! ¡Despierte al Corruptón!