Por medio de una carta, el colectivo de abogados José Alvear Restrepo rechazó las donaciones de comida chatarra y bebidas azucaradas que se hicieron en Bogotá durante la primera etapa de la pandemia.

En la misiva, piden a la alcaldesa, Claudia López, acoger las recomendaciones de la Unicef, que pide a los Gobiernos no aceptar donaciones de productos con altos contenidos de grasas saturadas, azúcar o sal, por considerarlos «comestibles no saludables». Les preocupa que las donaciones que buscan atacar el hambre en estos tiempos de pandemia terminen vulnerando el derecho a la salud y la alimentación de los más vulnerables.

La carta fue enviada a la alcaldesa para rechazar dos donaciones de 27.000 productos ultraprocesados, que además se promocionaron por las redes sociales del Distrito.

Ahora, la alcaldesa dirá: «Palo porque bogas y palo porque no bogas».