La Corte Constitucional, vía tutela, reconoció los derechos a una mujer transgénero que pedía ser operada en la mandíbula y la cara para lograr una feminización facial. La tutela fue instaurada por esta mujer, de nombre Virginia, contra la EPS Capital Salud, invocando los derechos a la salud y a la identidad sexual y de género.

Los dos procedimientos quirúrgicos, al igual que algunos exámenes, venían siendo negados por la EPS, con el argumento de que se trata de cirugías estéticas. La Corte Constitucional, en el fallo de tutela, señaló que las intervenciones requeridas están lejos de ser estéticas y por el contrario, se trata de operaciones para reafirmar la identidad sexual y de género de esta persona.

La Corte le concedió 48 horas a Capital Salud para que entregue las autorizaciones a Virginia.