Una de las principales conclusiones de la cumbre del presidente Duque con todo su gabinete el fin de semana en Hato Grande es el trámite de una reforma para aumentar el recaudo tributario.

El proyecto ya tiene nombre: se llamará «Reforma fiscal y social» y tiene como objetivo reducir al máximo todas las exenciones tributarias vigentes hasta hoy. El Gobierno ya tiene un cronograma para su trámite: en febrero, se presentará y socializará con las bancadas de Gobierno y los partidos independientes; en marzo, ya debe haber ponencia; en abril, se tramitará en primero y en segundo debate, y se proyecta que en mayo se apruebe en las plenarias de la Cámara y el Senado. El proyecto de reforma fiscal y social se presentará con mensaje de urgencia; el objetivo es que en junio ya esté convertida en ley.

Hay que advertir que tramitar una reforma tributaria en pleno año electoral es de machos, remachos, ¡requetemachos!