El Gobierno y una comisión de expertos están revisando con lupa todo el sistema tributario en Colombia y ya tienen identificados varios de los cambios que propondrán en materia de impuestos.

Varias de las exenciones y gabelas de las que gozan hoy las empresas se marchitarán; por ejemplo, los beneficios de renta por ubicar empresas en determinados lugares y algunos descuentos que se aplican en renta por el pago de tributos locales.

La discusión de fondo es crear una estructura tributaria equitativa: que todos paguen de acuerdo con su capacidad económica y poder generar un recaudo adicional cercano a los $ 26,2 billones al año.

El problema en las discusiones que se llevan a cabo es cómo fomentar la reactivación económica y al mismo tiempo elevar el recaudo sin asfixiar económicamente a las empresas.

La meta es tener listo el proyecto antes de marzo del próximo año. El espíritu de la próxima reforma tributaria es equilibrar las cargas, es decir, aplicará la filosofía de la pirinola: todos ponen.