El parqueadero de una famosa panadería de Bogotá se convirtió en centro de peregrinación hoy en la ciudad.

Todo empezó cuando uno de los vigilantes descubrió una afectación en una de las paredes del parqueadero que, según él, era una imagen de la figura de la Virgen María.

Empleados de la panadería, vecinos y clientes no tardaron mucho en darle interpretación milagrosa a la misteriosa huella; fue tanto el alboroto del vecindario, que el estacionamiento número cinco se transformó en una pequeña iglesia con altar, velas, flores y sillas con fieles orando con fervor.

¿Fanatismo? ¿Religiosidad? ¿Fetichismo? ¿Sobrenaturalidad? Lo que sea, pero no hay nada más respetable que la fe.