¿A ustedes no los desespera la llamadera de comercio, bancos e instituciones financieras ofreciendo servicios? Pues a decenas de personas sí.

Vean esta historia: ayer se aprobó el regreso a la presencialidad en la Cámara y hoy no hubo quorum en comisiones. En la primera de la Cámara, por ejemplo, el orden del día incluía la discusión de un proyecto conocido coloquialmente como «Dejen de fregar», que busca que los bancos dejen de llamar en cualquier momento a los usuarios: llaman cuando uno desayuna, o cuando almuerza, o cuando conduce, o cuando se asiste a una reunión importante. El proyecto busca prohibir ese procedimiento. La sesión estaba citada para las 8:30 de la mañana; se aplazó una hora, pero no se pudo sesionar, no hubo quorum decisorio.

 

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Lo paradójico de todo es que quien exigió el retorno a la presencialidad fue el representante Inti Asprilla, quien radicó la proposición aprobada, en ese sentido, y tampoco asistió, fue uno de los grandes ausentes.

Y mientras las comisiones no sesionan, ¡el teléfono sigue timbrando! ¡Qué cosa tan desesperante!