Mañana, la Corte Suprema de Justicia tendrá la primera sala plena del año en la que se buscará elegir a su nuevo presidente.

En la reunión también se abordará un suceso que ha originado gran preocupación en la Rama Judicial: se trata del caso del magistrado Eduardo Castellanos, quien está vinculado a una investigación por recibir dinero de paramilitares para revelar información sobre procesos judiciales. La Corte recibió una carta de Castellanos, en la que pide reintegrase a su cargo como magistrado de la Sala de Justicia y Paz del Tribunal de Bogotá, luego de que saliera de prisión el 29 de diciembre por vencimiento de términos. Castellanos alega que al no estar condenado puede retomar sus funciones. No obstante, fuentes cercanas al proceso indicaron que hay gran preocupación, dado que el magistrado tendría acceso a información sensible relacionada con el caso al volver a su despacho.

Lo cierto es que la Corte tendrá que definir el futuro del magistrado, quien enfrenta un juicio por tres delitos, entre ellos, soborno