¿Qué tiene que ver el Plan de Ordenamiento Territorial de Bogotá que presenta la Alcaldía con James Rodríguez? Aparentemente, nada; una cosa es la construcción de vivienda en Bogotá y otra, el rendimiento de James.

¡Pero no crean! Dije «aparentemente». Para mí, los dos casos son similares. Me explico: después de un análisis jurídico y técnico, el gremio de constructores de Bogotá y Cundinamarca hizo varios reparos a la propuesta del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) presentada por la Alcaldía; básicamente, son dos temas los que preocupan a Camacol: primero, la falta de suelo para la construcción de vivienda nueva y segundo, el encarecimiento del poco suelo que hay. Igual que en el fútbol: hay falta de grandes jugadores y lo bueno que hay, está absolutamente encarecido.

 

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Sobre la tierra, se estima que en los próximos años Bogotá necesitará más de un millón de viviendas. Y se cree que el Everton, de Liverpool, equipo de James, necesita más de un cambio. Sobre la construcción, según Camacol, solo se proyecta un desarrollo para tan solo 570.000 viviendas, lo que deja a casi la mitad de la demanda sin atender. Y en el Everton es igual: faltan por lo menos cinco nuevos jugadores.

En segunda medida, Camacol considera que el POT elimina el suelo de expansión, limitando así el suelo disponible en la ciudad. Y en el Everton, no hay recursos para ni para la expansión ni para adquirir lo disponible.

Una de las reglas obvias y claras de la economía: a mayor demanda, mayor precio; a menor pedido, ¡se derrumba el precio! Igual a lo que pasa con James, ¿no es verdad? Si lo buscan, sube de precio; si no interesa, se devalúa más… ¡como el POT!