La Contraloría General denunció que en Casanare se embolataron veinticuatro mil millones de pesos de regalías que deberían haberse invertido en obras de infraestructura.

En unos casos, se trata de proyectos contratados por la Gobernación y en otros, por municipios como Aguazul, Orocué y Maní. Hay obras viales, proyectos para mejoramiento de acueductos, tratamiento de aguas residuales y de redes eléctricas, con problemas en su ejecución, en los diseños, en varios de los cuales se detectaron millonarios sobrecostos. En esencia, la Contraloría denuncia malos manejos de los recursos de regalías, falta de planeación, errores en la estructuración de los proyectos y hasta pagos por obras no ejecutadas o hechas de manera defectuosa.

Muchas de esas irregularidades fueron descubiertas por denuncias de la ciudadanía, ¡cansada de que la roben!