La Corte Suprema de Justicia confirmó hoy la condena contra la excongresista Aída Merlano.

En la providencia contra la exparlamentariaMerlano, los magistrados hacen un fuerte llamado de atención por no haberse aplicado la figura de la silla vacía en el Senado de la República cuando fue capturada en abril de 2018 y en cambio, sí se permitió la posesión a Soledad Tamayo, como reemplazo en la curul.

La Sala Penal de la Corte Suprema, que fijó como pena definitiva 11 años de cárcel, le envió copia de su providencia a la Procuraduría General para que investigue a la mesa directiva del Senado de ese entonces por haber cometido ese error.

En el momento en que la exparlamentaria fue capturada, el presidente del Senado era Ernesto Macías. Textualmente, la Sala Penal de la Corte Suprema señaló lo siguiente: «La sala observa que se reemplazó a la electa senadora Aída Merlano en el Senado sin ninguna justificación, pese a la expresa prohibición constitucional de hacerlo, pues se encontraba capturada por delitos contra los mecanismos de participación democrática […] La Corte le pide a la Procuraduría que evalúe si se incurrió en alguna conducta que se deba investigar disciplinariamente con ocasión de ese proceder».

Esta vez, la «jugadita» no es de quien la hizo, sino contra el que la hizo.