Condena sin precedentes del Consejo de Estado al Estado.

La nación tendrá que indemnizar y pedirles disculpas las familias de los diputados secuestrados y asesinados por las Farc, por su omisión en el deber de darles protección. Fueron condenados la nación, el Ministerio de Defensa y la Policía a indemnizar con $ 23.000 millones a los familiares de los once diputados del Valle que fueron secuestrados por las Farc en 2002 y asesinados cinco años después en estado en cautiverio. El fallo consta de 205 páginas que concluye con las siguientes palabras:

«La muerte en cautiverio de los once diputados es una consecuencia directa de la omisión en el cumplimiento del deber de protección que le asistía a la Policía Nacional, quien a través de su —no actuar— permitió que los diputados fueran tomados como rehenes y de allí se creara el ambiente de desprotección para que en cualquier momento su vida se cegara a manos de los captores […] si dicho incumplimiento no hubiese tenido lugar, el resultado podría haberse evitado».

El Consejo de Estado también les ordenó al ministro de Defensa y al director de la Policía que encabecen un acto de aceptación de responsabilidad en los trágicos hechos y que pidan disculpas públicas. Adicionalmente, deberá construirse un monumento en la Asamblea del Valle para resaltar la memoria de las víctimas y mostrar cuáles de sus derechos fueron violados.

Por disposición del Consejo de Estado, el fallo tendrá que ser enviado a las Naciones Unidas, a la Corte Penal Internacional y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para que sea conocido en su integralidad. Por último, el Consejo de Estado les envió copias de su decisión a la Fiscalía y a la Procuraduría, para que se investigue a los agentes estatales que pudieron tener alguna responsabilidad, penal o disciplinaria, en los trágicos hechos.

Como se sabe, del secuestro y posterior asesinato de los asambleístas, el único sobreviviente fue Sigifredo López, quien fue liberado en febrero de 2009.

La justicia llega tarde, ¡pero llega! Esta vez, ¡se demoró 18 años!