La medida de confinamiento obligatorio para los adultos mayores de 70 años es tan absurda, que grandes líderes del mundo tendrían que estar encerrados, si se les aplica.

El primero que debería estar en su casa encerrado es nadie más ni nadie menos que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien dentro de 16 días cumple 74 años. Su contendor en las elecciones presidenciales de noviembre próximo, y posible sucesor en la presidencia de Estados Unidos, es el demócrata Joe Biden, quien en caso de ganar, asumiría la presidencia con 78 años. El papa Francisco, cabeza de la Iglesia católica, también debe estar feliz con el acuartelamiento ordenado por el presidente: el papa tiene 83 años y es uno de los hombres más activos y lúcidos del planeta. Bartolomé I, patriarca de la Iglesia ortodoxa, que el 29 de febrero cumplió 80 años. Ahmed el-Tayeb, el gran imán de al-Azhar, la más alta autoridad académica del islam, quien cumplió en enero 74 años. Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel, que tiene 70 años. António Guterres, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, que tiene 71 años. En Chile, el presidente Sebastián Piñera, quien tiene 70 años. Y aquí, en Colombia, en el propio gabinete presidencial, la canciller Claudia Blum, que en agosto pasado celebró su cumpleaños número 71.

¡Presidente! ¿A quién se le ocurrió semejante idea de encerrar a los mayores de 70? ¿A usted?