Justo en momentos en que el sistema de salud enfrenta el mayor desafío por la pandemia de la COVID-19, al sector se le desplomó una de sus principales fuentes de recursos.

 

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Los recaudos por ventas de licores, cigarrillos y juegos de suerte y azar se redujeron en un 17 % durante el año 2020, según un reporte de la entidad Administradora de Recursos de la Salud (Adres). Mientras en 2019 el consumo de licor, cigarrillo y apuestas generó $ 1,7 billones, en 2020, el recaudo se redujo a $ 1,4 billones. Es decir, con los bares y restaurantes cerrados y la gente en cuarentena, el sector dejó de recibir $ 300.000 millones. El consumo de cerveza fue lo que más cayó y por ende, la disminución del recaudo por este concepto fue del 25 %.

Estas son las consecuencias del llamado «estado cantinero»: palo porque bebe y malo si no bebe.