La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) otorgó diez licencias para construir plantas de energía no convencionales, es decir, las llamadas energías limpias que no involucran combustibles fósiles ni generación hidráulica.

Se trata de una apuesta ambiciosa y que marca el inicio de una transformación del sistema eléctrico con energías renovables, amigables con el medioambiente y lo más importante, que ayuden a alejar el fantasma de futuros racionamientos.

Conozca más: Prorrogan por un año más el principio de oportunidad de Luis Gustavo Moreno

La más reciente licencia para este tipo de proyectos la acaba de aprobar la ANLA para dar vía libre a la construcción del Parque Eólico Guajira II, energía por la utilización del viento. Estamos hablando de reemplazar la generación de electricidad con carbón, diésel y otros combustibles altamente contaminantes por energía solar y energía eólica, entre otras alternativas.

Los ocho proyectos de energía limpia avalados permitirán una reducción de emisiones de gases de efecto invernadero de 274 toneladas de CO2, equivalente a 392.000 kilómetros recorridos por un auto familiar en un año.