Un grupo de 120 familias que viven en el conjunto residencial Alquería le piden al presidente, Iván Duque, que tome medidas para que no se incluya este predio en la subasta masiva que se anuncia.

Dichos apartamentos fueron embargados con fines de extinción de dominio en 2004, porque al parecer fueron adquiridos con dineros del fallecido narcotraficante Hélmer Pacho Herrera. Sin embargo, los habitantes aseguran que los bienes fueron comprados de buena fe y niegan que tengan algún vínculo con dineros ilegales.

Lo cierto es que el caso aún está en estudio por parte de un juez de extinción de dominio, que deberá decidir la suerte del conjunto residencial en Cali.