El coletazo de la campaña electoral se siente en el Concejo de Bogotá.

El recinto se ve cada vez más solo. El mejor ejemplo fue lo que sucedió hoy: en la sesión solo estaban seis concejales de manera presencial; el Concejo tiene 45 miembros.

Aunque por directriz de la mesa directiva es obligatoria la asistencia presencial, una parte de los concejales se registró de manera virtual, por lo menos 15 hicieron el registro remoto. Además, se ha vuelto costumbre que levanten sesión al mediodía para que cada quien se vaya a apoyar a sus candidatos a Cámara, Senado o Presidencia.

Cada sesión cuesta $ 1.500.000 por concejal; es decir, hoy el frustrado debate costó más de veintitrés millones de pesos.