En el departamento de Sucre, un exsecretario de Educación fue sancionado por manipular bases de datos educativas para que se giraran dineros por estudiantes que no existían.

El exsecretario Guillermo Castro Teherán deberá pagar $ 6305 millones de una sanción fiscal impuesta por la Contraloría por haber permitido que se pagara con recursos públicos a 3087 estudiantes fantasma, es decir, estudiantes que no existían.

«El daño patrimonial se enfocó en que se registraron mayores cantidades de alumnos, generando recursos adicionales que entrarían a sufragar gastos de alumnos que en realidad no existían», advierte la sanción.

Castro también habría permitido que se giraran recursos por 446 estudiantes que aparecían duplicados o repetidos en los registros.