Hoy se realizó una reunión en la Procuraduría con el fin de buscar solución a la controversia que se presenta con la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales del Salitre. Esta planta debe estar lista en 33 días, pero presenta fallas en equipos y hay varias obras faltantes.

El encuentro, al que asistieron la alcaldesa Claudia López, la Corporación Autónoma Regional (CAR), el contratista, el acueducto y el contralor distrital fue tensa, extremadamente tensa. Trascendió que la alcaldesa López se molestó porque la CAR y el contratista llevaron un acuerdo para prorrogar el contrato por seis meses, sin tener claro el alcance y las implicaciones económicas de esa decisión, por lo que la alcaldesa frenó esa enmienda.

Otro punto que generó discordia fue la selección de un amigable componedor: aunque el Distrito está de acuerdo en activar esta figura, no quiere que sea la Sociedad Colombiana de Ingenieros porque ya es perito judicial en la obra y designarlo como componedor lo convertiría en juez y parte.

Así entonces, habrá nueva reunión el próximo viernes para definir el futuro del billonario contrato de la planta, obra clave para descontaminar el río Bogotá.