El contralor, Carlos Felipe Córdoba, anda de celebración. Le dieron, literalmente, zanahoria y garrote: la zanahoria o premio se lo dio la Corte Constitucional al darle el visto bueno al acto legislativo que lo dotó de nuevos instrumentos para ejercer el control fiscal; y el garrote se lo regaló un abuelo del corregimiento de Altagracia en Pereira: es esta lupa con un mango de colmillo que utiliza el contralor para revisar con detalle la contratación de 1400 obras de infraestructura en las que están comprometidos la medio bobadita de veinticinco billones de pesos.

La lupa con colmillo incluido ya se está utilizando, la han visto por los departamentos del Tolima, Antioquia, Boyacá y Meta.