El elefante blanco de todos los lunes: hoy denunciamos la red de gas domiciliario que nunca se hizo realidad.

Esta es la historia: en el año 2014, el Ministerio de Minas y Energía suscribió el convenio n.º 226 con la empresa Universal de Servicios Públicos S. A. por valor de $ 42.664.904.356 para cofinanciar la construcción del sistema de distribución de gas natural y que beneficiaría a los estratos 1, 2 y 3 en Quibdó.

En el mismo año, el departamento del Chocó suscribió un convenio con la misma empresa, Universal de Servicios Públicos S. A., por valor de $ 16.680.692.751, cuyo objeto era la construcción del sistema de masificación de gas natural por redes en los municipios de Istmina, Tadó, Unión Panamericana y Condoto.

En 2015, la Gobernación suscribió otro convenio con la misma empresa por valor de $ 9.815.608.182, con el objetivo de aportar estos recursos para cofinanciar la conexión del servicio gas natural a los usuarios de menor ingreso en el municipio de Quibdó.

El mismo año hubo otro convenio por valor de $ 10.397.683.273 para construir el sistema de masificación de gas natural por redes, esta vez en los municipios de Cértegui, Atrato, Nóvita, Cantón de San Pablo, Bagadó y Andagoya.

En total, esta empresa contrató la suma de $ 79.558.888.562 para conectar el servicio de gas natural residencial a 25.969 hogares de 11 municipios en el Chocó.

La obra alcanzó un avance de apenas el 25 % y la planta para el suministro del servicio que alcanzaron a construir en Quibdó está abandonada y cubierta de maleza.

Los casi veintiséis mil usuarios de 11 municipios del Chocó siguen sin gas. Y como todas las historias de los lunes, ¡la platica voló, voló y voló! ¡Qué barbaridad!