El excandidato presidencial Rodolfo Hernández no aceptaría la curul que le corresponde en el Senado. 

Al parecer, la decisión radica en el giro trascendental que tomaría el proceso penal que cursa en su contra por el caso Vitalogic. El asunto es que al asumir la curul, el excandidato sería cobijado inmediatamente por el fuero constitucional y su proceso, que actualmente está en un juzgado de Bucaramanga, lo asumiría entonces la Corte Suprema de Justicia.  

Como todos sabemos, la posesión del nuevo Congreso es el 20 de julio y un día después, el 21 de julio, está previsto que comience el juicio contra Rodolfo Hernández. En caso de que este asumiera la curul, la Corte Suprema tomaría el caso en la misma etapa procesal en la que se encuentra e iniciaría el juicio. Quizá es este el análisis que ha hecho la defensa de Hernández, pues indudablemente el proceso tomaría mayor trascendencia si el ingeniero se convierte en congresista. 

Expertos penalistas afirman además que si el caso Vitalogic llega a la Corte, esta podría compulsar copias para que Hernández sea investigado por otros delitos como concierto para delinquir y que incluso, la intervención de la Corte obligaría a la Fiscalía a realizar la imputación de cargos contra Luis Carlos Hernández, hijo de Roldolfo Hernández, y que se ha venido postergando. 

Y es que una cosa es ser juzgado por un juez en Bucaramanga y otra, por la Corte Suprema de Justicia. Quiero decir, para que no haya malas interpretaciones, que la Corte Suprema es el máximo juez de la justicia en el país.