No habrá nada de Halloween este año en Bogotá, ni, por supuesto, en el resto del país.

La Secretaría de Salud dictó una normativa para controlar el comportamiento de los bogotanos durante la noche del 31 de octubre. Aunque la Alcaldía descarta decretar el toque de queda para Halloween, sí alista una circular en la que se harán importantes recomendaciones para evitar las aglomeraciones y el incremento en los contagios. Por ejemplo, los padres no podrán sacar a sus hijos a recoger dulces puerta a puerta, ni deberán acudir a centros comerciales o a grandes superficies donde pueden presentarse multitudes. Tampoco se permitirán fiestas de disfraces en sitios cerrados ni repartir dulces en las puertas de las casas.

La drástica pero necesaria reglamentación de la Alcaldía se conoció este jueves.