Dos publicaciones distintas son hoy el peor dolor de cabeza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Revelación es la del periodista de Watergate, Bob Woodward, quien publicó el libro «Miedo: Trump en la Casa Blanca». Dice que altos funcionarios de Trump desobedecen sus órdenes directas para evitar catástrofes, por ejemplo, la orden que dio de asesinar al presidente de Siria. El general James Mattis, secretario de Defensa, no la cumplió.

La rebelión es que The New York Times publicó una columna titulada «Soy parte de la resistencia dentro del Gobierno», de un funcionario cuya identidad no suministró. Reveló que hay un grupo de funcionarios que hicieron un pacto para bloquear órdenes locas de Trump, para evitar que el Gobierno se desmorone y Estados Unidos quede expuesto a una debacle.

El libro y la columna desataron la ira del presidente, quien ya pidió una investigación a los organismos federales, a los cuerpos de inteligencia, a todo su gabinete y hasta de su familia.

Tanto el libro como el Times coinciden en tres cosas: que Trump es un hombre sin moral, que es un hombre víctima de su vanidad y que está tan perdido en su megalomanía, que la gran mayoría de quienes trabajan para él desconfían de todas y cada una de las instrucciones que él dicta.