Fuerte llamado de atención de la Corte Suprema a los padres de familia. La Corte pide a los padres de familia que se abstengan de acudir a las bofetadas, los golpes o a cualquier forma de reprimenda física como método de castigo. En un fallo de la sala penal, la Corte señaló que los padres no pueden corregir a sus hijos, por más rebeldes que sean, utilizando la violencia física ni tampoco la psicológica. Dice la Corte que la persuasión y el diálogo resultan más efectivos, mientras que el castigo físico produce un inmediato rechazo y una ruptura entre padres e hijos.

La sentencia fue proferida dentro de un proceso que se adelantó a un hombre que golpeó a su hija de once años por no obedecerle. Concluye la corte con la siguiente frase: «En las competencias de padre, educador o corrector, el daño corporal o psicológico no está justificado ni tampoco autorizado por del derecho de corrección».