¡La mezquindad de Corabastos con la gente que no tiene que comer!

Corabastos le cerró la puerta en la cara al Banco de Alimentos de Cundinamarca. Hoy no solo les negaron la entrada, sino que les mandaron a la policía y los obligaron a suspender las labores de recolección de alimentos que estaban destinados a la basura por algún maltrato sufrido. Lo inaudito es que en la central mayorista se desperdician más de ciento setenta toneladas de comida diarias y según parece, prefieren perderla antes que calmar el hambre de los más necesitados.

Mientras el mundo reconoce con Premio Nobel el programa del Banco de Alimentos de las Naciones Unidas, en Colombia impiden su labor.

Jalón de orejas, y merecido, a Corabastos.