Según el Gobierno, las Farc prometieron entregar más de un billón de pesos en bienes para reparación a sus víctimas antes de finalizar el año.

Hasta el momento, de lo que entregaron solo se han podido monetizar unos cuarenta y cinco mil millones de pesos; cuarenta mil millones se recibieron por la subasta de casi doscientos mil gramos de oro que las Farc entregaron tras la firma de los acuerdos de paz.

Mañana, 31 de diciembre, vence el plazo para que esa antigua organización subversiva termine de entregar los bienes, las tierras, el ganado y la riqueza que usurparon durante 50 años para financiar la guerra. ¿Qué puede pasar después de que suenen las doce campanadas que despiden el 2020 y le dan la bienvenida al 2021 si la Farc no entrega lo prometido?

El consejero presidencial Emilio Archila, responsable de entenderse con los dirigentes de la exguerrilla, comentó que a partir del 1 de enero abrirá cuatro caminos: uno, la semana entrante, presentará sendos informes a la Justicia Especial para la Paz y a la Fiscalía General, para que analicen si hay o no responsabilidades individuales en un posible ocultamiento de bienes. Dos, notificará a todas las entidades que hacen el seguimiento del proceso, como la misión de la ONU, para que verifiquen si hay o no responsabilidad colectiva de las Farc como organización, en un eventual incumplimiento de los acuerdos. Tres, impulsará, con la Fiscalía General y la Unidad de Víctimas, un programa de extinción de dominio de los bienes que no hayan sido entregados por la Farc y que se compruebe que los utilizaron en sus actividades criminales. Y cuatro, si la Farc promete mañana entregar más bienes después del 31 de diciembre, porque por un hecho de fuerza mayor no lo ha podido hacer, aceptará una entrega extemporánea.

Publicidad

Y mañana comienza el conteo: uno…