Tal vez ningún nombramiento en la historia de Colombia había sido tan impugnado como el del exprocurador Alejandro Ordóñez como embajador en la OEA… pero sin solución: su nombramiento no será revocado.

Fuentes de la Cancillería dijeron a un agente 001 que Ordóñez va a representar al país, no a sus ideas personales, y por lo tanto, deberá seguir las instrucciones del presidente de la República y del canciller para actuar en ese organismo.

«Con Ordóñez, el Gobierno tiene muchas distancias ideológicas, pero su embajada tiene tanta validez como la de embajadores que han sido de izquierda, o liberales, o conservadores», dijo.

A esta sección una fuente del Ministerio de Relaciones Exteriores. A Ordóñez se le critica su fundamentalismo, su homofobia, su desconocimiento de derechos humanos; nadie lo ataca ni por su devoción a la virgen ni por sus ideas católicas, le critican sus excesos religiosos, y nadie olvida que su elección en la Procuraduría fue declarada nula por prácticas corruptas, según el fallo del Consejo de Estado. Sin embargo, el nombramiento no será revocado.