¿Recuerdan que el concejal cristiano Marco Fidel Ramírez atacó con toda la furia la presentación de la banda de black metal Marduk en Bogotá? La llamó diabólica, malévola, asquerosa, corrupta. Pues bien, resulta que el Distrito selló el bar donde se presentaría el próximo 5 de octubre.

Todo sucedió en la madrugada, cuando un grupo de la Alcaldía de Bogotá visitó el lugar y encontró que no tenía los documentos en regla. Claro, ordenó su cierre inmediato y durante diez días. El bar, ubicado en el occidente de Bogotá, no había pagado derechos de autor; tampoco tenía concepto de la Secretaría de Salud ni de Bomberos.

Con todo respeto, ¡no hay derecho! Es como si a mí me detienen y me piden cédula, licencia de conducción, pasaporte, tarjeta del seguro, el Rh, certificado de vacunación, paz y salvo de la DIAN, tarjeta de mi EPS… ¡Alguna excusa van a encontrar!