El representante por el Partido Liberal Juan Carlos Losada se valió de unos trescientos vasos desechables para radicar un proyecto de ley que prohíbe la fabricación, importación, venta y distribución de plásticos de un solo uso en el país. Los vasos fueron esparcidos al frente de la secretaría de la Cámara.

Entonces, lo que parecía una buena forma de llamar la atención sobre los efectos que producen los elementos desechables en el medio ambiente, se convirtió en el mal humor de las señoras del aseo que vieron duplicado su trabajo, recogiendo vasos de plástico por todo el Capitolio.

Losada reconoció que la gente de la limpieza no conocía el permiso que entregó la Cámara para demostrar el daño ambiental.