Un proyecto de ley busca eliminar el castigo físico en la crianza y formación de niñas y niños.
El castigo físico a niñas y niños ha sido una práctica increíblemente común en Colombia; frases como «la letra con sangre entra» o «al niño le faltan unos buenos correazos» aún se recuerdan. Eso se ha corregido muchísimo en la medida en que crece la culturización, pero aún subsiste, especialmente en los estratos bajos y en el campesinado.

Los representantes del Partido Liberal Julián Peinado y Harry González presentaron un proyecto para prohibir ese castigo; sin embargo, a la idea le apareció un duro contradictor: se trata del representante Carlos Eduardo Acosta, del partido Colombia Justa Libres, quien solicitó el archivo de la iniciativa y argumenta esto: «Defendamos a los niños, pero también el derecho de los padres a educar a sus hijos». El proyecto, dijo, «es una buena campaña, pero es una mala ley».

Ante esta polémica en la plenaria de la Cámara se conformó una subcomisión que permita poner de acuerdo las dos posiciones.

El parlamentario Acosta, que pide mantener el castigo físico a los niños, ¡debe ser soltero!