La situación por la que atraviesa en la cárcel El Buen Pastor de Bogotá la electa senadora Aída Merlano, quien es investigada por corrupción al elector, no es la mejor.

El estado de salud de la parlamentaria se agravó tras su entrega a las autoridades el pasado 9 de abril. Personas cercanas a Merlano aseguran que está sufriendo de trastornos físicos y mentales, lo que le ha generado un cuadro de depresión y descompensación; a esto se suman algunos problemas renales que venía sufriendo desde meses atrás.

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La defensa de Merlano prepara una solicitud a la Corte Suprema para que estudie la posibilidad de autorizar un traslado a un lugar distinto a la cárcel El Buen Pastor.

Mientras tanto, el proceso en su contra continúa y podría enfrentar una pena de cuatro años de prisión por corrupción al elector y retención ilegal de cédulas.