El recinto del Senado se convirtió en escenario de una inusual condecoración a uno de los más importantes líderes del Partido Demócrata de los Estados Unidos e integrante de una de las dinastías más poderosas de la política norteamericana.

Les hablo de Robert Francis Kennedy, hermano menor del expresidente de los Estados Unidos John Kennedy. Robert fue asesinado hoy hace 50 años en Los Ángeles (California), luego de convertirse en el gran defensor de los derechos civiles de los afrodescendientes y los hispanohablantes.

Como si se tratara de un designio de la vida, el promotor de la condecoración póstuma a Robert Kennedy fue nada menos que el senador Juan Manuel Galán, integrante también de una dinastía política golpeada por la violencia en nuestro país. La Orden de la Democracia en el grado de Gran Cruz otorgada a Robert Kennedy la recibió el embajador Kevin Whitaker.

Pero aquí no terminan los simbolismos: la particular ceremonia seguramente es uno de los últimos actos del embajador Whitaker, quien está de despedida; también es uno de los últimos actos como senador de Juan Manuel Galán, quien no vuelve al Congreso después del 20 de julio.