Quienes han visitado por estos días la Casa de Nariño se han encontrado con un sencillo, pero singular homenaje a los 22 cadetes que perdieron la vida en el atentado perpetrado contra la Escuela de Policía General Santander.

En su oficina, el secretario general de la Presidencia de la República, Jorge Mario Eastman, instaló un mural en el que están las fotos de los 22 cadetes que desafortunadamente perdieron la vida el pasado 17 de enero. Cada vez que se abre la puerta de la oficina de Eastman, se escucha esta grabación, con la voz del papa Francisco, en la que menciona a cada uno de los cadetes que murieron en el atentado. 

El secretario de Palacio no solamente pretende rendir homenaje a las víctimas del atroz ataque; también busca que el hecho no se borre de la memoria de quienes transitan por la Casa de Nariño.