Una de las últimas novelas de Gabriel García Márquez se llamó «Vivir para contarla». Eso fue lo que les ocurrió a invitados y periodistas en un conversatorio con Rodrigo Londoño, Timochenko, candidato a la Presidencia de la FARC. ¿Ustedes imaginan a Timochenko leyendo apartes de la Biblia en un tono similar al de cualquier obispo de la iglesia católica?

Timochenko leyó párrafos de los libros sagrados de Jeremías y Mateo sobre la reconciliación y el perdón. El exguerrillero, formado en las teorías marxistas, que son ateas, dijo que se sentía representado en pasajes de la Biblia sobre las últimas horas de Cristo: «Mientras Jesús anuncia su muerte, sus seguidores se aferran al poder; si alguno quiere ser grande, que se ponga al servicio de los demás».

¿De dónde sacó Timochenko estos versículos de la Biblia? Monseñor Darío de Jesús Monsalve, arzobispo de Cali, fue quien depositó en las manos de Timochenko pasajes de la Biblia con reflexiones católicas para todos los días; como muestra de agradecimiento, Timochenko le envió al arzobispo el libro «Marx, Engels y la condición humana», del exministro de Cultura de Cuba Armando Hart.

Ya tenemos, pues, a Timochenko leyendo la Biblia. A lo mejor un día aparece monseñor Monsalve: «Cuba es el único en Occidente donde el ideal de Marx y Engels alcanzó la victoria revolucionaria. Nosotros llegamos al pensamiento socialista a partir de una cultura fundamentada en el crisol de ideas marxistas».