Mañana, desde el municipio de Arroyohondo, en Bolívar, el presidente Iván Duque promulgará la ley que establece el acceso a internet como un servicio público de carácter esencial para todos los colombianos.

Hasta ahí, todo bien, todo bien; lo malo es que la Presidencia omitió invitar a esa promulgación a nadie menos que al autor de la ley, el representante liberal por Boyacá Rodrigo Rojas.

La molestia del representante liberal llegó a oídos de Palacio y la omisión fue corregida. La Casa de Nariño explicó que por los temas de pandemia y aglomeraciones, la Casa de Nariño no venía invitando a los autores de los proyectos aprobados en el Congreso. Sin embargo, se atendió el reclamo y el parlamentario Rojas fue invitado.

La nueva ley, que eleva a derecho esencial el acceso a internet, así como la salud o la educación, les permite especialmente a zonas apartadas acceder a este servicio en condiciones de igualdad.

Actualmente, en Colombia tienen acceso a internet por cable 7,6 millones de hogares, es decir, apenas el 14 % de las familias colombianas cuentan con el servicio por cable. En la zona rural, el problema de conectividad se agudiza aún más, pues apenas el 6,7 % de los hogares con niños estudiando, entre los 5 y 18 años, cuentan con este servicio.