La siguiente es una de esas historias que solo pasan aquí, en nuestro país y en Bogotá.

Mañana comienza en Boyacá el Campeonato Nacional de Ciclismo Paralímpico en Ruta; veinte deportistas aspiran a representar a Bogotá en el evento. Y digo aspiran porque surgió un inconveniente de último momento: resulta que la organización del campeonato exige que todos los participantes se practiquen la prueba para la detección de la COVID-19, lo cual está muy bien; lo que no parece justo es lo que denunció el concejal de Bogotá Rolando González, quien reveló que el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) les pidió a los deportistas que asumieran el costo de las pruebas, con el argumento de que no tiene presupuesto.

Hasta ahora, solo tres de los 20 inscritos han pagado la prueba; los otros, recolectan fondos para pagar. El colmo.