El contralor general, Carlos Felipe Córdoba, acaba de darle un ultimátum al Fondo de Adaptación para que de una vez por todas finalice las obras de reconstrucción de Gramalote, en Norte de Santander, iniciadas en 2015 tras la devastación sufrida por cuenta de la fuerte temporada invernal de finales de 2010.

Es inconcebible, según dijo el contralor Córdoba durante una visita a Gramalote, que transcurridos cinco años haya obras aún sin entregar, como el Hospital San Vicente de Paul o el proyecto de viviendas nuevas. En el hospital, el problema está, escuchen esto, en la falta de un papel que certifique la capacidad de las redes eléctricas y en el proyecto de viviendas hace falta entregar 128 casas. Al contralor, que nunca se le ve de mal genio, en esta visita a Gramalote se puso bravo.

Y es que las cifras que están en juego son millonarias: en el proyecto de vivienda son $ 67.000 millones y en el hospital, $ 6800 millones. Un agente 001 se enteró de que la Contraloría comenzó hoy a elaborar un inventario de todas las obras a cargo del Fondo de Adaptación y de su estado actual… ¡Corran!