Durante la sesión plenaria de la Cámara de Representantes, el parlamentario Julio César Triana tomó la vocería de los caficultores del país para solicitarle a la DIAN que revalúe la decisión de pedir la factura electrónica a este sector.

Según el representante Triana, del Huila, el departamento de mayor producción de café en Colombia, pedirle a un cafetero la factura electrónica lo único que genera es un aumento en sus problemas, pues son evidentes las dificultades de conexión de nuestros cafeteros.

La misma Federación Nacional de Cafeteros pidió revaluar la obligatoriedad de la factura electrónica para los cafeteros del país. El 75 % de las familias cafeteras viven en zonas rurales dispersas, con muy mala cobertura digital.

Tienen razón nuestros campesinos cafeteros cuando dicen que el día en que la tecnología sea accesible para ellos, ¡lo harán! El día en que un recolector requiera simplemente presionar un botón en cualquier dispositivo tecnológico para poder elaborar todos los procesos de compra, entonces ese día la factura electrónica sería absolutamente viable para los productores rurales.