Preocupado por la necesidad de recursos para atender la tercera ola de la COVID-19, el gremio hospitalario reveló un indignante ranquin de las EPS que más trabas ponen para reconocer y pagar los tratamientos de sus afiliados.

Encabeza la lista la Nueva EPS, que es pública ciento por ciento. Le siguen Medimás, Coomeva y Ambuq; esta última está intervenida por la Supersalud.

El mismo estudio destaca a las EPS más cumplidas y eficientes a la hora de reconocer y pagar tratamientos y medicamentos; son ellas Compensar, EPS Sura, Mutual Ser, Sanitas, Asmet Salud, Emssanar y Salud Total.

Según el director de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, Juan Carlos Giraldo, aun en plena pandemia, algunas EPS siguen siendo mala paga. Para las clínicas y los hospitales se ha vuelto un dolor de cabeza lograr que autoricen procedimientos, que reconozcan el pago de los tratamientos y que actualicen las tarifas. Lo más preocupante es que en medio están millones de usuarios y pacientes que dependen de su EPS para que los atiendan oportunamente.

Al Gobierno también le corresponde parte de la culpa por no pagar oportunamente. Y ojalá se reduzca el número tan elevado de EPS, conservar las que bien lo hacen.

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