El gremio que representa a las principales EPS del país, Acemi, divulgó los resultados de una encuesta sobre la imagen y aceptación de estas entidades. 

En el estudio, realizado en trece ciudades del país, se preguntó sobre las preferencias para acceder a los servicios de salud: el 85 % eligió a las EPS; el 10 % prefiere acudir directamente a las secretarías de salud; el 5 % restante, a hospitales públicos. Cuatro de cada cinco encuestados dijo no estar de acuerdo con una eventual eliminación de las EPS. 

Estos resultados no dejan de sorprender y constituyen una paradoja, si se tiene en cuenta el volumen de quejas que a diario recoge la Supersalud por servicios deficientes por parte de las EPS; no en vano, este organismo ha liquidado a por lo menos 12 EPS en los últimos tres años.  

Este fenómeno es igual al de la reacción de cualquier mamá cuando el hijo comete alguna pilatuna: sí, no ha debido hacerlo, pero es mi hijo.